Ya tenemos la tercera entrega de “Tener un entrenador personal puede ser divertido“, de nuestra clienta anónima. Cada vez nos gustan más sus post aunque esta vez todo el equipo de BELIFE4 hemos tenido que ver de nuevo la película “AVATAR para ver si había similitud entre sus protagonistas, lo Na´vi y nuestros entrenadores personales.

Esperamos que disfruteis tanto como nosotros…

El moreno cachitas, más conocido como Sr. Hache, además de ponerme durante semanas dietas infinitas que no consigo entender (de las que hablaré en otro momento), me ha personalizado una tabla de ejercicios la mar de graciosa.

En los inicios de nuestra relación, le dejé claro, cristalino diría yo, que su jerga rara y yo no nos llevábamos bien y que, por favor, me hablase en rubio platino. Él lo intenta, juro que lo intenta, pero no llegamos a conseguirlo; está claro que venimos de planetas diferentes. Si le preguntáis, seguro que dice que la foránea soy yo, pero hasta la fecha, no ha quedado demostrado quién de los dos es residente de PANDORA.

¡Mira qué majo, me envía una tabla de ejercicios con colorines! Negro, rojo, subrayados… Todo muy ordenadito Sr. Hache, así ¡Sí! Creo que esto va a ser muy sencillo, veamos:

¿Multi qué?

¿Techno cuál?

Remo Gironda, Curl alterno, gemelo en base, barra Z

Nunca nos habían comparado con los protagonistas de la película AVATAR

Se me lengua la traba. ¡Ay Dios mío que no entiendo nada! ¡¡¡Mamááááááááá que este chico habla en Na’vi!!!.

En ese momento viene a mi mente la imagen de su progenitora en un color azul intenso, con las pestañas muy espesas y largas. – Quiero esa marca de Rimmel, Sra. Madre-

 

Coño, que me despisto, a lo que vamos:

Después del shock inicial, hiperventilar veinticuatro veces seguidas y sentirme la persona más tonta del mundo (si señor@s, en casos como estos ni una carrera universitaria te salva) decido hacer una lista de preguntas, ponerme a buscar en Santo Google como una loca y hacer esquemitas y dibujos.

Necesito una cita Sr. Hache, o más bien que me dedique el día entero a explicarme qué es lo que usted quiere que hagan mis piernas, brazos y pensamientos. No solo necesito traducir lo que usted me ha enviado sino que además, es de vida o muerte que me diga cómo se utilizan todas y cada una de las máquinas del gimnasio. Me siento en un laberinto y no tengo claro si veo desde aquí la salida.

Creo firmemente que con la matrícula del gimnasio debieran dar, además del carnet con tu foto horrorosa, un pendrive con un video en el que un morenazo cachas y de ojos verdes te explique paso a paso y con ejemplos, cómo funcionan esas máquinas infernales que no hay por dónde cogerlas. Juro que yo sería la primera en ir a entrenar de lunes a lunes y conmigo, todas mis amigas.

Lo cierto es que yo me divierto mucho con mi entrenador personal cuando intenta que yo entienda todas las palanquitas de las máquinas, para ajustarlas en altura, medida, peso, color de ojos… y yo le miro como las vacas al tren porque a la segunda explicación, ya se me ha olvidado la primera.

Y aquí estamos, con una tabla llena de ejercicios con nombres impronunciables pero con unas anotaciones a colorines de lo más originales.

Ahora toca comprobar si estas máquinas con más botoncitos que mi última blazer de moda consiguen que pueda meterme en una talla 38.

 

Clienta anónima

BELIFE4