BELIFE4: Hace una semana una clienta muy amable nos hizo llegar esta historia de sus vivencias con Belife4. Para nosotros es un auténtico placer el poder publicarla para que todos podais disfrutarla, esperamos con muchas ganas la continuación.

 

 

 Llegas un lunes al trabajo, te sientas delante del ordenador y recibes un mail con la publicidad de un entrenador personal. Te llama la atención porque el panfleto es muy bonito y los colores alegres y llamativos.

De repente te encuentras mirando la web embobada y pensando seriamente en contratar sus servicios. Lo has valorado tantas veces como las que has desechado la opción por pensar que eso es cosa de “musculitos” y tú, eres una chica de lo más normal.

Siempre has hecho ejercicio, pero los resultados obtenidos nunca han ido más allá de hacer amigas en las clases de aeróbic o suspirar mientras miras el cuerpazo de tu profesor de BodyPump.

La semana va pasando y de vez en cuando valoras la posibilidad de ponerte en manos de un experto que controle tu dieta y consiga que, al ponerte delante del espejo de tu habitación(a lo bruja malvada del cuento de Blancanieves), diga que eres la más guapa de tu reino.

El domingo, ya sentada tranquilamente en el sofá, decides enviarle un mail para solicitar información. Te contesta muy amablemente y es ahí donde te das cuenta que ha comenzado la aventura.

Un par de días más tarde vas camino a la entrevista personal con la sensación de entregar tu Curriculum Vitae para un puesto de secretaria. Llegas, te sientas y empiezas a contarle, al chico que se encuentra frente a ti, cuáles son tus hábitos de comida, vida, ejercicio, y qué esperas o deseas conseguir, mientras de reojo observas el despacho que, aunque de pequeñas dimensiones, es muy bonito y acogedor.

Tras aproximadamente una hora, te marchas con la sensación de haber dejado tu espejito mágico en manos de un profesional y mientras te diriges al metro vas pensando en qué va a ocurrir a partir de ese momento.

De vuelta a tus quehaceres ya has tomado la firme decisión de contratar los servicios del chico que tan amablemente te ha atendido. Ha dejado claro que tus objetivos solo se van a conseguir con constancia y trabajo duro; pero de eso sabes mucho porque los retos sencillos no son tu estilo, así que crees sentirte preparada para afrontar lo que te proponga y mientras sonríes piensas:

Esto solo puede ir a mejor.

 

  • Anónimo