*El agua constituye entre el 60% y 70% de nuestro peso corporal.

Tenemos dos maneras de hidratarnos en nuestro día a día, INGIRIENDO LÍQUIDOS O POR EL AGUA DE LOS PROPIOS ALIMENTOS.

Cuando realizamos un entrenamiento de baja o alta intensidad es ESENCIAL que nos hidratemos constantemente ya que la deshidratación puede afectar hasta en un 20% nuestro rendimiento general en el entrenamiento.

Al hacer deporte nuestro  cuerpo genera energía que expulsamos en forma de calor y por lo tanto aumenta nuestra temperatura corporal produciendo una sudoración excesiva para enfriarnos.  A través de esta sudoración perdemos grandes cantidades de agua y algunas cantidades de electrolitos (Sodio, Potasio, Magnesio, Zinc, Calcio, Cloro y también Hierro y algunas vitaminas) que son necesarios para que nuestro organismo funcione correctamente.

Los síntomas principales de una deshidratación son fátiga, sed muy pronunciada, disminución en el rendimiento e incluso calambres en estados más fuertes de deshidratación llegando incluso a desorientación e inconsciencia si no hacemos nada para evitarlo.

NO DEBEMOS ESPERAR A TENER SED, debemos hidratarnos antes, durante y después del ejercicio físico ya que la sed es un síntoma de deshidratación.

De modo que asegúrate de incluir siempre el agua en tus planificaciones deportivas, hidrátateDISFRUTA TUS ENTRENAMIENTOS

 

Nabil Antxia

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