Entras en el gimnasio con unas ganas locas de entrenar, empiezas a calentar, respiras profundo y… OH NO!!! SE ME HA METIDO EL OLOR HASTA LA PITUITARIA!!! QUE ALGUIEN ME SAQUE DE AQUÍ!

Lamentablemente esto es el pan de cada día en los gimnasios, clases colectivas o deportes de calle. Siempre nos encontramos a algún individuo con muy poco respeto hacia los demás que piensa que es obligación nuestra llevar colgando del cuello un ambientador de pino. EL 80% de las veces siempre son las mismas personas, y lo peor es que no se les dice nada por no ofenderles.

Una duchita a tiempo puede evitar que estemos en boca de nadie

Bien, yo os propongo algo, no dejéis que pase un día más, es una situación insalubre para nuestra salud mental y poco higiénica. No tenemos porque estar HUYENDO de una persona que contamina nuestro espacio vital y no nos deja respirar el ansiado oxígeno durante nuestro entreno.  Debemos dirigirnos al responsable de las instalaciones y explicarle la situación para que tomen medidas.

Repetidamente veo estas situaciones en los gimnasios, todo es entendible e incluso podemos empatizar con alguien que ha sudado mucho en una clase, ha entrenado duro etc. Muchos tienen un olor muy fuerte, una cosa es eso y otra los llamados “entes privadores de oxígeno” que nos regalan su hedor día tras día como haciéndonos un regalo de navidad por el cual deberíamos estar agradecidos y nos privan de oxígeno puro como si quisieran reservarlo solo para ellos.

Cuando vayas a realizar una actividad deportiva, asegúrate de llevar tus zapatillas limpias, la toalla lavada, al igual que la ropa de entreno ya que muchas veces el dejarla en la bolsa para el día siguiente provocará un olor a humedad que aunque tú no percibas, te aseguro que el resto si lo hacemos, pero sobre todo, asegúrate de tener los “alerones” libres de olores desagradables o harás pasar un mal rato a muchas personas.

Te aseguro que una duchita y una buena enjabonada no va a provocar que se te caiga la piel a tiras.

EL RESPETO ES LA BASE DE TODO

 

Nabil Antxia

Sé tú mismo, sé Belife